domingo, 10 de agosto de 2014

Me gusta

Me gusta el palio cuando revira elegante para enfilar la conventual Calle Cervantes.
Me gusta oir el toque de martillo, seguidamente la pértiga y ver como suben acompasados los ciriales, me gusta cuando tras ese toque los palermos corretean entre los tramos y el banderín comienza a andar tras las promesas.
 Me gusta Almería con la luz de la primavera, me gusta Abril, me gusta su sol y como brilla la plata que exquisitamente conservada hace las veces de espejo cuando revira en Jovellanos.
Me gusta especialmente cuando el misterio levanta fuerte y al cielo y la espada deja caer todo su peso en el tronco finamente labrado los los hermanos Delgado.
Me gustan Zadquiel y Uriel, verlos de frente y de perfil, reparar en sus detalles.
El Cautivo, a mí el Cautivo me gusta con potencias, con las de Ramón León, soberano Señor de tu ciudad.
El Prendimiento, a mí el Prendimiento me lo han descubierto este año, me gusta con su capuz, mostrándose a Almería valiente, la humanidad hecha imagen, en capilla para su Triduo con potencias, túnica burdeos y mantolín crudo, así me gusta el Prendimiento.

Mi cofradía me gusta de muchas formas y lo que más me ilusiona es que se puede mejorar y si Dios así lo quiere así será.